La temporada de lluvias puede causar daños severos. Aprende a impermeabilizar correctamente techos, muros y cimientos.
Prevenir es más barato que reparar
La humedad es el enemigo silencioso de toda construcción. Filtraciones en techos, muros húmedos y cimientos dañados pueden comprometer la estructura de tu hogar y afectar la salud de tu familia. La impermeabilización preventiva es una inversión que se paga sola.
Tipos de impermeabilizante
Acrílico: El más común y económico. Se aplica con rodillo sobre techos de concreto. Duración: 3-5 años. Ideal para climas templados con lluvias moderadas.
Prefabricado (membrana asfáltica): Rollos que se aplican con soplete. Mayor durabilidad (5-10 años) y resistencia. Ideal para techos planos con tráfico peatonal.
Poliuretano: Aplicación por aspersión, crea una membrana sin juntas. Excelente para formas irregulares y alta durabilidad (10-15 años). Mayor costo pero menor mantenimiento.
Cemento plástico: Para reparaciones puntuales, juntas y fisuras. No es un sistema completo de impermeabilización.
Preparación de la superficie
- Limpia el techo de polvo, grasa y escombros
- Repara grietas y fisuras con cemento plástico
- Aplica primer o sellador según el sistema elegido
- Deja secar completamente entre manos
Muros exteriores
Aplica sellador hidrofugante transparente en muros de ladrillo, block o piedra para evitar la absorción de agua sin cambiar la apariencia.
Cimientos
En construcción nueva, aplica emulsión asfáltica en los cimientos antes de rellenar. Esto previene la humedad ascendente que causa salitre y deterioro.
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